Resumen
Los cenotes son dolinas abiertas al acuífero calizo que corre bajo toda la península de Yucatán, y hay miles; los mayas los tenían por entradas al inframundo y de ellos sacaban su agua. El Gran Cenote son dos pozas abiertas unidas por una caverna que se puede cruzar a nado, con estalactitas que llegan a la superficie. El bloqueador solar está prohibido en el agua porque daña la ecología de la cueva, y la regla se aplica en la entrada con una ducha obligatoria.
Lo más destacado
Conviene llegar a la apertura: las pozas son pequeñas, el aforo está limitado y para las diez hay fila. Hay que llevar visor, porque la visibilidad es el asunto y las tortugas están en el fondo. En casi todos los cenotes, este incluido, solo se paga en efectivo, y el precio ha subido mucho en los últimos años.