Resumen

Construido de la nada en los años setenta como destino planificado, Cancún se extiende por una isla barrera estrecha, la Zona Hotelera, jalonada de grandes hoteles frente al Caribe, con la ciudad mexicana corriente en tierra firme por detrás. El atractivo es el mar —templado, claro y de un turquesa pálido— y las playas, la noche y las excursiones fáciles por la costa. Es el punto de entrada más concurrido de la región, y hay costas más tranquilas y ruinas un poco más al sur.

Lo más destacado

Las playas de la Zona Hotelera dan al Caribe bordeado por el arrecife, con complejos, clubes y la laguna por detrás para los deportes acuáticos. Las excursiones de un día llegan a las ruinas mayas de Tulum y Cobá, a los parques de Xcaret y Xel-Há y a los cenotes del interior. La Isla Mujeres y los arrecifes de la costa ofrecen esnórquel y arenas más tranquilas a un trayecto en embarcación.