Resumen
El nombre significa el templo donde juegan los peces venidos del cielo, por una leyenda sobre un pozo dorado en la montaña de arriba. Pertenece a la orden jogye y ofrece un programa de estancia en el templo, de modo que el monasterio es un lugar de práctica y no un museo: las salas están en uso y el horario de los cantos se anuncia en la puerta. El Iljumun, la puerta de cuatro columnas alineadas, es una estructura de la época Joseon que rara vez se conserva.
Lo más destacado
Vale la pena hacer la estancia en el templo si se dispone de una noche: es la diferencia entre ver los edificios y ver para qué sirven. La subida al Geumjeongsan hasta la muralla de la fortaleza empieza aquí y lleva dos horas hasta la puerta norte. Hay que vestir con discreción y no entrar en las salas donde se esté celebrando un oficio; dentro de la sala principal no se permite fotografiar.