Resumen

Alargada por la costa entre las montañas y el mar, Busan es una ciudad portuaria y playera de ambiente más relajado y más meridional que Seúl. Sus playas, sus aguas termales y sus barrios de ladera le dan un aire de vacaciones, y cada otoño acoge el principal festival de cine de Asia. Cálida y abierta, es un sitio para comer bien junto al agua, pasear por barrios de colores en la ladera y llegar a templos y a la costa sin salir de la ciudad.

Lo más destacado

Haeundae es la playa más conocida del país, respaldada por torres y un paseo de tablas, mientras que la Aldea Cultural de Gamcheon cae por una ladera en un laberinto de casas pintadas. El mercado de pescado de Jagalchi es el mayor de Corea, y el templo marítimo de Haedong Yonggungsa se encarama en las rocas sobre las olas. Las aguas termales, los paseos por la costa y el festival de cine del otoño completan una estancia.