Resumen
Durante buena parte del primer milenio Gyeongju fue la sede del reino de Silla, que unificó por primera vez la península, y los restos de aquella época están repartidos por la ciudad y por las colinas de alrededor. Túmulos reales cubiertos de hierba se levantan entre las calles, y los grandes monumentos budistas de Bulguksa y Seokguram ocupan la montaña vecina, todos Patrimonio de la Humanidad. Ciudad tranquila y de poca altura, es una salida cómoda desde Busan y uno de los puntos altos de cualquier ruta por el sur.
Lo más destacado
Los túmulos del parque de Daereungwon y el observatorio de Cheomseongdae se alzan en el centro, con los pabellones reflejados del palacio Donggung y el estanque Wolji iluminados de noche. En la montaña, el templo de Bulguksa y la gruta de Seokguram con su Buda de piedra son obras maestras del arte de Silla. El museo nacional reúne las coronas de oro y los tesoros del reino.