Resumen

Aníbal González la proyectó en ladrillo, azulejo y forja, mezclando a propósito renacimiento, barroco y mudéjar como resumen de la construcción española. El semicírculo mira hacia el Guadalquivir y hacia América, que era el sentido de la exposición. Por el canal circulan barcas de remo, y los bancos de azulejo los usan tanto los sevillanos como los visitantes: la gente busca su provincia y se sienta en ella.

Lo más destacado

Buscar la provincia propia, o aquella en la que se ha estado, y ocupar el banco: para eso están las hornacinas. La galería superior está abierta y da el semicírculo de una sola pasada. El parque de María Luisa, al lado, es la mitad con sombra de la visita y el sitio al que ir cuando los azulejos de la plaza empiezan a irradiar calor.