Resumen
El rey Prasat Thong lo levantó sobre la residencia de su madre, y su planta es un modelo del universo budista: el prang central es el monte Meru y los menores son los continentes que lo rodean. Su posición fuera de la isla hacía que fuera el primer templo que veían los enviados extranjeros al remontar el río. Las inundaciones de 2011 lo dejaron sumergido durante semanas y la restauración posterior ha sido cuidadosa y visible; los budas sentados del claustro están casi todos sin cabeza, y ya lo estaban antes de la crecida.
Lo más destacado
Lo mejor es llegar al atardecer desde el lado del río: los prangs miran al oeste y el conjunto queda iluminado después. Alquilar ropa de época de Ayutthaya para fotografiarse aquí es habitual entre los visitantes tailandeses, y se recibe con agrado en lugar de molestar. Está a cuatro kilómetros de la estación, así que conviene tomar un tuk-tuk o una bicicleta antes que ir andando.