Resumen
Los cham construían con ladrillo cocido asentado con una resina vegetal en lugar de mortero, una técnica que nadie ha logrado reproducir, y tallaban las superficies una vez colocado el ladrillo. Las torres estaban dedicadas a Shiva bajo nombres locales, y el valle fue el centro religioso del reino mientras su capital se desplazaba. Una semana de bombardeos en 1969 destruyó el grupo mayor; los cráteres siguen viéndose entre las torres y el recinto no está del todo despejado de munición sin estallar, así que los senderos señalizados importan.
Lo más destacado
Conviene ir a la apertura, antes que los autocares de Hoi An: hacia las diez el recinto se llena y se acaba la sombra. Los grupos B y C son los mejor conservados y los más cercanos a la entrada. En el centro de visitantes hay dos funciones de danza cham cada mañana, cortas y buenas.