Resumen
El teleférico se inauguró en 2016 y tiene récords de longitud y de desnivel, cosa que convirtió la montaña de objetivo de trekking en excursión de un día y que no todo el mundo celebra. Arriba hay un conjunto de templos y estatuas budistas levantados desde entonces, y la nube cubre la cumbre buena parte del año, de modo que la vista es cuestión de suerte y no de planificación. La caminata de dos días desde el paso de Tram Ton atraviesa bosque de bambú y sube por encima del límite del arbolado, y es una ruta de verdad que exige guía.
Lo más destacado
Conviene mirar el pronóstico esa misma mañana: con nube no se ve nada y la entrada no es barata. Las mañanas de invierno son las más despejadas y pueden traer escarcha o alguna rara nevada. El funicular desde el pueblo de Sapa hasta la estación del teleférico ahorra un taxi y va incluido en algunas entradas.