Qué ocurrió
Los bóxers atacaron a los cristianos chinos y a los extranjeros; en junio de 1900 la corte Qing, con la emperatriz viuda Cixi al frente, los respaldó y declaró la guerra a las potencias extranjeras. Bóxers y tropas Qing asediaron durante 55 días el barrio de las legaciones de Pekín, y el ministro alemán von Ketteler murió asesinado. Una expedición de la Alianza de las Ocho Naciones —Japón, Rusia, Gran Bretaña, Francia, los Estados Unidos, Alemania, Italia y Austria-Hungría— tomó Pekín en agosto de 1900; la corte huyó a Xi’an, y siguieron el saqueo y las expediciones de castigo.
Antecedentes
Los «bóxers unidos en la rectitud» mezclaban las artes marciales y unos rituales de posesión con la ira antiextranjera y anticristiana, alimentada por la sequía y por el resentimiento hacia el privilegio misionero.
Consecuencias
El Protocolo Bóxer (septiembre de 1901) impuso una indemnización de 450 millones de taeles pagadera en 39 años, guarniciones extranjeras, el castigo de funcionarios y el arrasamiento de fuertes. La credibilidad de la dinastía se desangró, y hasta la corte se volvió hacia la reforma; partes de la indemnización se condonaron después con destino a la educación, el origen de Tsinghua.