Resumen
Se trenza con bambú partido, ratán o paja, a veces en dos capas con hojas puestas entre ellas para impermeabilizarlo, y el cono es lo bastante ancho para que la lluvia caiga lejos de los hombros. Dentro lleva un aro trenzado que se apoya en la cabeza y mantiene el ala separada de ella, con un cordón a la barbilla para que aguante con viento. No hay un tamaño fijo: un sombrero de campo es ancho y poco profundo, uno de viaje más estrecho y más hondo, y uno de lluvia lleva el trenzado más apretado.
Cómo se lleva
Se apoya en el aro de la cabeza y no en la coronilla, que es lo que lo hace soportable durante una jornada de trabajo, y se ata bajo la barbilla o en la nuca. Como el ala es rígida, sirve además de abanico, de cesta y de asiento. Llevado bajo oculta el rostro por completo, y la ficción china ha usado eso con tanta constancia que un douli calado se lee hoy como alguien que no quiere ser reconocido.
Historia
Los sombreros cónicos aparecen en las fuentes chinas desde los Han y no cambian apenas, porque no hay mucho que mejorar; se extendieron a Corea, a Japón, a Vietnam y a Tailandia, donde el non la y el sombrero de juncia son respuestas locales al mismo problema. La pintura Song es donde el tipo se convierte en la abreviatura habitual del campo. Todavía se lleva para el trabajo agrícola en toda la región, y es una de las poquísimas prendas de aquí que no es ni histórica ni recuperada.