Resumen

El Primer período intermedio duró de h. 2181 a h. 2055 a. C. Tras el derrumbe del Imperio Antiguo, la autoridad central se fragmentó a lo largo de las dinastías VII a X, y los gobernadores provinciales (nomarcas) gobernaron sus distritos con una autonomía amplia.

Hitos principales

Dos centros de poder rivales se enfrentaron: Heracleópolis en el norte, sede de las dinastías IX y X, y Tebas en el sur, sede de la XI. La época se describió en su día como una edad oscura de caos y hambre —una imagen teñida por lamentaciones literarias posteriores—, mientras que la investigación moderna subraya además una cultura provincial floreciente y un acceso más amplio a las costumbres funerarias de la élite.

Final y transición

Alrededor del 2055 a. C., Mentuhotep II de Tebas derrotó a Heracleópolis y reunificó Egipto, con lo que abrió el Imperio Medio.