Resumen

Una camicia es una prenda interior amplia de lino blanco, fruncida en el cuello y en las muñecas, que llevaban tanto hombres como mujeres bajo la ropa exterior. Como única capa lavable, protegía el costoso vestido de encima y la piel de debajo, y su blancura señalaba limpieza y riqueza.

Cómo se lleva

Se pone la primera y se enseña a propósito: ahuecada y sacada por los huecos y los acuchillados de las mangas y del corpiño, y con volantes o bordados en el escote que el vestido exterior enmarcaba. El bordado negro y el de oro convertían la humilde camisa en galas.

Historia

La camicia fue universal en la Italia del Renacimiento y, a medida que las mangas exteriores se acordonaban aparte y se acuchillaban, su exhibición se hizo cada vez más elaborada a lo largo de los siglos XV y XVI. Es la antepasada tanto de la camisa masculina como de la blusa camisera femenina.