Resumen
Con unos 3,6 metros de diámetro y un peso de unas 24 toneladas, la piedra está densamente tallada con símbolos calendáricos y cosmológicos alrededor de un rostro central. Se la llama popularmente calendario azteca, aunque es un monumento y no un calendario en funcionamiento.
Descripción
La figura central suele leerse como el sol o como la tierra, rodeada por los signos de los días y por las edades del mundo según la creencia azteca. La talla comprime en un solo monumento las ideas aztecas sobre el tiempo, el cosmos y el sacrificio.
Historia y legado
Tallada cerca del final del dominio azteca independiente, la piedra fue derribada y enterrada después de 1521. Recuperada en 1790, es hoy un símbolo nacional de México y una pieza central del Museo Nacional de Antropología.