Resumen
Se cortan tiras de cuero de vaca y se entrelazan sobre una horma para formar una pala tejida, que después se monta sobre una suela, tradicionalmente de cuero y, desde mediados del siglo XX, muy a menudo un trozo de neumático. El dibujo del tejido es regional y puede leerse: puntera cerrada o abierta, bandas anchas o estrechas, talón tejido o correa lisa. No llevan forro ni acolchado, y el cuero toma la forma del pie de quien los lleva en una semana.
Cómo se lleva
Se llevan con el pie descalzo, y un par nuevo aprieta hasta que el tejido cede; ese estiramiento se espera y por eso se compran justos. La suela de neumático no es un apaño sino una preferencia, porque dura más que el cuero sobre la piedra y la grava. Son calzado de diario más que vestuario en buena parte del México rural, y se llevan con el pantalón terminando por encima del tobillo para que se vea el tejido.
Historia
Las sandalias tejidas son precolombinas, y la palabra purépecha kwarachi da el nombre; la forma de tiras de cuero pertenece al período colonial, cuando el ganado abarató la piel y la hizo abundante. La suela de neumático llega con el tráfico de motor en la década de 1930. Los surfistas californianos las llevaron al norte en la de 1950 y Nike tomó prestado el nombre en 1991 para un zapato sin nada de cuero tejido, y por eso una búsqueda en inglés de huarache devuelve hoy dos objetos que no tienen relación.