Resumen
Un rebozo es una tela tejida larga y estrecha, con los extremos rematados por lo general en un rapacejo anudado a mano, hecha en algodón, seda o lana. Drapeada, envuelta o retorcida, una sola tela sirve de chal contra el frío, de velo para la iglesia, de cabestrillo para un bebé y de hatillo para llevar cosas.
Cómo se lleva
Se lleva sobre la cabeza y los hombros, cruzado sobre el pecho o atado para formar una bolsa que carga a un niño a la espalda o en la cadera, con su largo rapacejo colgando suelto. Los rebozos finos teñidos con la técnica del ikat son herencias preciadas; los más sencillos son el chal de diario del mercado y de la casa.
Historia
El rebozo tomó forma en Nueva España a partir de los paños de hombro indígenas, de la mantilla española y de la seda traída por el Pacífico, y llegó a ser una vestimenta definitoria de las mujeres mexicanas. Pueblos como Santa María del Río y Tenancingo siguen siendo famosos por tejerlos.