Resumen
La UNESCO lo respaldó como contrapartida del rescate de los templos, y el edificio, de arenisca local, ganó un premio Aga Khan. Las salas van de la prehistoria al reino de Kush y a la Nubia cristiana e islámica, y terminan con una sección etnográfica sobre aldeas que ya no existen. La idea no es el tesoro sino la continuidad, y el etiquetado es insólitamente bueno.
Lo más destacado
La estatua colosal de Ramsés II del vestíbulo marca la escala; el material kushita que viene después es la parte que rara vez se ve en otro sitio. La casa nubia reconstruida en el recinto es la sección que los visitantes recuerdan. Conviene contar con hora y media y venir por la tarde, cuando la luz del atrio está mejor.