Resumen

Las presas de Asuán dejaron la isla original sumergida casi todo el año, y una campaña de la UNESCO desmontó unos 40.000 bloques y los rehízo en terreno más alto, remodelando Agilkia para que reprodujera los contornos antiguos. Los relieves ptolemaicos y romanos son de una nitidez poco común, y las cruces coptas grabadas sobre ellos marcan la conversión del santuario en iglesia.

Lo más destacado

Solo se llega en lancha desde el embarcadero de Marina: conviene acordar el precio y el tiempo de espera antes de subir. Lo mejor es ir a la apertura o al espectáculo nocturno de luz y sonido; el mediodía es caluroso y la isla no tiene sombra. El quiosco de Trajano, el pabellón abierto al borde del agua, es la imagen por la que se conoce el sitio.