Resumen

La isla vigilaba la primera catarata y la ruta comercial hacia Nubia: por aquí pasaban el marfil, el incienso y el oro, y el nombre es el griego del marfil. Las excavaciones han dejado a la vista templos de Jnum y de Satet superpuestos por periodos sucesivos, y aquí se hallaron los papiros de una guarnición judía del siglo V a. C. que documentan un templo a Yahvé en suelo egipcio.

Lo más destacado

El nilómetro, un pozo escalonado abierto hasta el río para medir la crecida, es la pieza que vale la pena buscar. El Museo de Aswan, en la propia isla, es pequeño y ayuda a entender la excavación. Conviene recorrer las aldeas nubias de Siou y Koti: los colores y la hospitalidad son la razón por la que muchos visitantes se quedan más de lo previsto.