Resumen

El templo nunca se abandonó: lo encerró un campamento de legionarios romanos, se construyó una iglesia dentro, y la mezquita de Abu Haggag, del siglo XIII, sigue encima del patio enterrado, con su puerta hoy muy por encima del suelo excavado. Uno de los dos obeliscos de la entrada está en la plaza de la Concordia de París desde 1836.

Lo más destacado

Conviene venir de noche: la iluminación es la mejor de Egipto y el templo abre hasta las nueve. La mezquita suspendida a media altura sobre el patio es la ilustración más clara que hay en ninguna parte de la ocupación superpuesta de Egipto. La avenida de esfinges reabierta lleva a Karnak en unos cuarenta minutos a pie.