Resumen
La calle era la dirección comercial de una capital de montaña planificada: los neerlandeses pensaban trasladar aquí el gobierno colonial desde Batavia, y los bulevares, el déco y el aire fresco son lo que quedó del plan antes de que la guerra lo terminara. Varias fachadas originales se conservan intactas, entre ellas la del café que operó como Maison Bogerijen y sigue ocupando su esquina. El Gedung Merdeka, donde se celebró la Conferencia Asiático-Africana de 1955, está una manzana al sur.
Lo más destacado
Conviene recorrerla un sábado por la tarde, cuando es peatonal y salen los músicos callejeros. El déco está en la primera planta, así que hay que mirar hacia arriba: las plantas bajas se han reformado muchas veces. Vale la pena combinarla con el Museo de la Conferencia Asiático-Africana, en el Gedung Merdeka, que es gratuito y lleva media hora.