Resumen
Mōri Terumoto eligió el sitio por sus ríos y por su acceso al mar Interior, y la ciudad creció como ciudad-castillo. En 1945 el castillo alojaba el cuartel general regional del ejército, y el primer mensaje de radio que informó del bombardeo salió de un búnker de su recinto. Dentro del foso sobrevivieron al estallido un eucalipto y un sauce, señalados como árboles supervivientes; una puerta y un cuerpo de guardia reconstruidos del ninomaru enseñan una carpintería que merece el rodeo.
Lo más destacado
La reconstrucción es de hormigón y la exposición es modesta, pero la última planta da la única vista amplia del delta y de las montañas que lo cierran. El recinto es gratuito y el paseo por el foso es la parte agradable. Se combina con Shukkei-en, a cinco minutos, y con el Parque de la Paz, a quince.