Resumen
Kenzō Tange ganó el concurso de 1949 con un plan que alinea el museo, el cenotafio y la cúpula sobre un mismo eje, de modo que el arco del cenotafio enmarca la ruina y la llama que hay entre ambos. La llama arde desde 1964 y se apagará cuando se desmantele la última arma nuclear de la Tierra. El ala este del museo da el relato histórico y el edificio principal guarda los objetos y los testimonios; no es una visita fácil ni pretende serlo.
Lo más destacado
Conviene recorrer primero el museo y salir después hacia el cenotafio y la cúpula, que es el orden que el trazado propone. Solo el museo pide dos horas. El Monumento a la Paz de los Niños, cubierto de grullas de papel enviadas por escuelas de todo el mundo, recuerda a Sadako Sasaki, muerta de leucemia a los doce años.