Resumen
Cortés mandó demoler el recinto ceremonial azteca y levantar la ciudad española encima con las mismas piedras, y por eso la catedral se inclina: se está hundiendo en el lecho del lago sobre el que construyeron los aztecas. El Templo Mayor se encontró por accidente en 1978, cuando unos trabajadores de la compañía de luz dieron con un disco de piedra de la diosa Coyolxauhqui, y su excavación se llevó por delante una manzana de edificios coloniales. La plaza es un espacio político en activo, y plantones, conciertos y ceremonias oficiales la ocupan por turnos.
Lo más destacado
Conviene subir a una terraza del costado sur para tener la plaza entera de una vez; varias son cafés y cuestan lo que un café. El museo del Templo Mayor guarda el disco de Coyolxauhqui y es la mejor explicación de lo que había aquí antes. La bandera del centro la arría cada tarde a las seis un destacamento militar, lo que reúne gente.