Resumen
Nadie sabe cómo se llamaban a sí mismos sus constructores ni qué lengua hablaban; la ciudad ardió hacia el 550 y el colapso sigue sin explicación. Lo importante es su trazado: una avenida de tres kilómetros con las pirámides del Sol y de la Luna en un extremo, dispuesta sobre una retícula orientada quince grados al este del norte que toda la ciudad obedece. Las excavaciones desde 2003 han seguido un túnel bajo la pirámide de la Serpiente Emplumada, sellado durante dieciocho siglos y lleno de ofrendas.
Lo más destacado
Conviene entrar por la puerta 1 y caminar la avenida hacia el norte para que la pirámide de la Luna vaya creciendo de frente, que es como se pensó el trazado. El ascenso a la pirámide del Sol ha estado cerrado por conservación en años recientes: mejor comprobarlo antes de armar el día alrededor de eso. Hay que ir a la apertura, porque el sitio no tiene árboles, está a 2.300 metros y el sol castiga a partir de las once.