Resumen

Los edificios circulares son raros en la arquitectura maya, y este no está alineado con el resto de Chichén Itzá sino con el cielo. De las líneas de visión que se conservan en las ventanas, varias corresponden a los extremos norte y sur de Venus, cuyo ciclo los mayas siguieron con precisión suficiente para registrarlo en el Códice de Dresde. La cámara superior está arruinada, así que lo que el instrumento podía hacer se reconstruye en parte a partir de lo que queda en pie.

Lo más destacado

Conviene situarse al noroeste para ver la torre contra las esquinas de la plataforma, que es como se lee la alineación. Queda de camino entre El Castillo y el grupo de las Monjas y es fácil pasarlo de largo con una ojeada. El museo de sitio explica el ciclo de Venus mejor que las cédulas de aquí.