Resumen
Sede histórica del linaje ancestral de la casa real Joseon, Jeonju conserva en su centro un gran barrio de casas hanok con tejado de teja, hoy lleno de casas de té, talleres de artesanía y hospedajes. Se la celebra sobre todo por su comida —cuna del bibimbap, el arroz mezclado, y de una tradición culinaria más amplia— y por el hanji, el papel hecho a mano que aquí se produce desde hace siglos. Compacta y caminable, es una salida cómoda y agradecida desde Seúl en tren rápido.
Lo más destacado
La aldea hanok de Jeonju serpentea entre centenares de casas tradicionales, con el santuario de Gyeonggijeon y una catedral católica en sus bordes. La comida es el plato fuerte, de un bibimbap de Jeonju en condiciones a los tentempiés de los callejones del mercado. Los talleres de papel hanji, un museo del soju y las casas de makgeolli, el vino de arroz, llenan una estancia sin prisa.