Inicio › Hogar y cocina › Cocina y mesa › Utensilios y accesorios de cocina › Ralladores Cómo rallar jengibre Publicado: 19 de agosto de 2026 · Actualizado: 19 de agosto de 2026
Raspa la piel fina con el canto de una cuchara y después ralla el jengibre en un rallador fino, un microplane o un rallador de cerámica para jengibre, trabajando a través de las fibras para obtener una pulpa suave en vez de hebras fibrosas. Ralla sobre un bol para recoger el líquido lleno de sabor, y congelar el trozo antes lo deja más firme y más fácil de rallar.
Recomendado Quitar la piel con una cuchara, rallar fino a través de las fibras y conservar el líquido — El jengibre tiene la piel fina y fibras duras a lo largo, y rallarlo bien consiste en resolver las dos cosas. No hace falta pelarlo con cuchillo y desperdiciar la carne de debajo: basta con raspar la piel con el canto de una cucharilla, que se desliza con facilidad por su forma llena de nudos. Usa un rallador fino: un microplane, la cara fina de un rallador de caja o un rallador de cerámica tradicional para jengibre (oroshigane) con muchos dientecillos, que reducen el jengibre a una pulpa fina y líquidosa en vez de las tiras grandes que da un rallador grueso. Ralla a contrafibra y no en su dirección, para que las fibras queden cortadas cortas en vez de salir como hebras; en un rallador de cerámica, los movimientos circulares pequeños funcionan bien y las fibras se acumulan en la superficie para que las descartes. Sujétalo sobre un bol o un plato, porque buena parte del sabor del jengibre está en el líquido que querrás conservar. Un truco útil: congela el jengibre y rállalo directamente congelado; está más firme, se ralla limpio con menos hebras y se guarda meses, así que puedes tener un trozo en el congelador solo para rallar.