Resumen

Una houppelande es un vestido exterior amplio que cae desde un cuello alto o desde los hombros en pliegues de tubo de órgano, ceñido alto en las mujeres y llevado a distintos largos por los hombres. Sus mangas enormes —en forma de bolsa o arrastrando hasta el suelo y a menudo cortadas en festones— la convirtieron en la pieza de exhibición de la extravagancia cortesana.

Cómo se lleva

Se pone sobre la cotehardie o el jubón y se recoge con un cinturón llevado alto, bajo el pecho, o en la cintura, con la tela sobrante dispuesta en pliegues verticales regulares. Los forros y los ribetes de piel señalaban riqueza, y las mangas largas hacían imposible el trabajo manual, que era justamente la idea.

Historia

La houppelande apareció alrededor de 1360 y dominó el vestido aristocrático hasta bien entrado el siglo XV, en la cima de la moda cortesana del gótico internacional que retratan las Très Riches Heures. Fue dejando paso poco a poco a los vestidos borgoñones y Tudor, más ajustados, a medida que las mangas se domaban y los talles bajaban.