Resumen

El palacio de Golestán, el palacio de las flores, es el conjunto real más antiguo de Teherán. Sus comienzos se remontan a las murallas de la ciudadela levantadas con el sah safávida Tahmasp I en el siglo XVI; Karim Jan Zand añadió edificios en el siglo XVIII y, después de que Agha Mohammad Jan hiciera de Teherán su capital, en 1786, se convirtió en la sede de la corte qajar.

Descripción

El conjunto reúne salas y pabellones en torno a un patio ajardinado. El Trono de Mármol, una plataforma de alabastro de 1806 situada en una galería abierta, fue el escenario de las coronaciones; el Shams-ol-Emareh, terminado en 1867, fue una de las construcciones más altas del Teherán qajar y muestra el gusto de la época por unir el alicatado persa con los relojes y las ventanas europeos. Las salas de mosaico de espejos, como el Talar-e Ayeneh, exhiben la artesanía más celebrada de la corte.

Historia y legado

Naser al-Din Shah, impresionado por sus viajes a Europa, reconstruyó buena parte del conjunto a finales del siglo XIX. Con Reza Shah se demolieron partes de los edificios del entorno en las décadas de 1920 y 1930 para abrir paso a un barrio administrativo moderno y, aun así, los dos gobernantes Pahlaví celebraron aquí sus coronaciones, en 1926 y en 1967. El palacio se convirtió en un conjunto de museos y se inscribió en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en 2013 como obra maestra de la era qajar.