Resumen
La civilización en la meseta irania se remonta a Elam en el III milenio a. C., lo que hace de Irán una de las civilizaciones continuas más antiguas del mundo. Durante siglos Persia fue la gran rival oriental de Roma, y el zoroastrismo fue la religión dominante antes del islam. Los safávidas (1501-1736) hicieron del islam chií duodecimano la religión de Estado y moldearon la identidad religiosa de Irán hasta hoy.
Las grandes eras
El Imperio aqueménida, fundado por Ciro el Grande en 550 a. C., suele describirse como el mayor imperio que el mundo había visto hasta entonces, extendido desde el Indo hasta Egipto y el Egeo; tras la conquista de Alejandro llegaron los imperios seléucida, parto y sasánida. La conquista árabe (633-654) trajo el islam, pero la lengua y la cultura persas —el Shahnameh de Ferdowsi, la poesía, la ciencia y el arte persas— florecieron dentro del mundo islámico bajo dinastías sucesivas como los selyúcidas, los ilkánidas y los timúridas. Después de que los safávidas fijaran la identidad chií del país, los qajar se enfrentaron a una presión europea creciente, y la Revolución Constitucional (1905-1911) creó uno de los primeros parlamentos de Asia. La era Pahlaví (1925-1979) persiguió una modernización rápida y autoritaria, y la Revolución Islámica de 1979 creó la República Islámica, cuya historia desde entonces —la guerra con Irak, el pulso nuclear, las oleadas de protestas— sigue siendo disputada y de gran calado.