Qué ocurrió

En 1543 un barco desviado de su rumbo por una tormenta llegó a Tanegashima, una isla al sur de Kyushu. Los comerciantes portugueses que iban a bordo fueron los primeros europeos en Japón. El joven señor de la isla, Tanegashima Tokitaka, compró dos arcabuces y puso a sus herreros a copiarlos; el relato tradicional de la crónica de la isla cuenta lo del espadero Yaita y la dificultad de reproducir el cierre de rosca.

Antecedentes

La demanda de ventaja militar de la era Sengoku se encontró con las rutas comerciales portuguesas en expansión por Asia.

Consecuencias

Los herreros japoneses dominaron la producción y, en unas décadas, Japón fabricaba armas en gran número. En las últimas guerras del Sengoku los arcabuces decidían batallas y rehicieron el diseño de los castillos; «Tanegashima» pasó a ser una palabra para el arma misma. Junto a las armas llegó el comercio portugués y, seis años después, los misioneros cristianos. Había empezado el primer siglo europeo de Japón.