Qué ocurrió
El baht pasó de unos 25 por dólar a más de 50 en enero de 1998, y el contagio siguió en todas partes el mismo camino: deuda en dólares a corto plazo contraída por empresas cuyos ingresos estaban en una moneda que acababa de perder la mitad de su valor. El FMI reunió paquetes de rescate de unos 17.000 millones de dólares para Tailandia, 40.000 para Indonesia y 58.000 para Corea del Sur —el mayor que había montado nunca—, a cambio de unas condiciones de tipos de interés altos y recortes presupuestarios profundos que todavía se discuten. Indonesia fue la más golpeada: la rupia perdió cerca de cuatro quintas partes de su valor y, en mayo de 1998, Suharto dimitió tras treinta y un años en el poder. En Tailandia el episodio se conoce como la crisis del Tom Yum Kung.
Antecedentes
Según el relato habitual, años de auge financiados con mucho endeudamiento a corto plazo en dólares, una burbuja inmobiliaria, la desaceleración exportadora de 1996 y las quiebras entre las financieras habían tensado el tipo de cambio fijo.
Consecuencias
En agosto de 1997 siguió un paquete de rescate dirigido por el FMI de unos 17.200 millones de dólares estadounidenses, con condiciones de austeridad y reestructuración. Tailandia cayó en una recesión profunda en 1998 al contraerse con fuerza la economía, y decenas de financieras se cerraron. El gobierno de Chavalit cayó en noviembre de 1997. La recuperación se afianzó a principios de la década de 2000, y la crisis reconfiguró el debate sobre los flujos de capital y las recetas del FMI.