Resumen
Rodas fue una potencia del Egeo antiguo, sede en su día del Coloso, y más tarde el bastión de los Caballeros de San Juan, que amurallaron en piedra su ciudad vieja. Esa ciudad medieval, todavía habitada tras sus puertas y su foso, es Patrimonio de la Humanidad, mientras que el resto de la isla ofrece playas, aldeas de montaña y ruinas clásicas. El clima es seco y soleado, y la isla es lo bastante grande como para que compensen un auto y unos cuantos días.
Lo más destacado
La Ciudad Medieval de Rodas es un laberinto de calles, puertas y el restaurado Palacio del Gran Maestre de la época de los Caballeros. Bajando por la costa este, el pueblo encalado de Lindos trepa hasta una acrópolis antigua sobre una bahía turquesa. Las playas resguardadas del este, el valle de las mariposas y el viejo balneario de Kallithea completan una estancia en la isla.