Resumen

La lavanda se cultivó aquí para aceite de perfumería desde los años cuarenta hasta que los sintéticos baratos hundieron el negocio en los setenta; una granja conservó sus campos, un cartel de ferrocarril los hizo célebres y el cultivo volvió como agricultura para el turismo. La Granja Tomita es la mayor y la entrada es libre. En invierno la estación de esquí de Furano recibe nieve seca constante, porque las borrascas cruzan el mar de Japón y la descargan tierra adentro a baja temperatura.

Lo más destacado

La lavanda alcanza su punto en la segunda y la tercera semana de julio, y los campos se llenan al mediodía: conviene ir temprano. Fuera de esas dos semanas las mismas granjas siguen valiendo la visita por las otras franjas de flor y por el melón. En invierno Furano es más tranquila y más barata que Niseko con una nieve comparable.