Resumen

El nombre es ainu y significa el fin de la tierra, y el extremo de la península no tiene carretera alguna: se llega en barca o a pie con guía. La densidad de osos pardos está entre las más altas del mundo, y eso condiciona todas las normas de aquí: la pasarela de los Cinco Lagos está electrificada contra los osos, y el circuito a ras de suelo cierra o exige guía durante la temporada de osos, de mayo a julio. El hielo a la deriva llega a finales de enero y permite caminar sobre el mar con traje seco.

Lo más destacado

La pasarela elevada hasta el primer lago está abierta todo el año sin guía y da la vista de las montañas de la península sobre el agua. Las salidas en barca por la costa sin carretera, en verano, son la manera fiable de ver osos a distancia segura. Conviene venir en febrero por el hielo y en junio por la flor, y contar con que la carretera de la península cierra por completo en invierno.