Resumen

La caldera se formó hace unos 110.000 años y el Usu creció dentro de ella; la erupción de 1943 levantó una montaña entera nueva, el Showa-shinzan, en el trigal de un campesino a lo largo de dos años, un fenómeno que un jefe de correos local documentó con tanto cuidado que su registro se convirtió en referencia científica. En 2000 el pueblo se evacuó a tiempo y no murió nadie, y por eso se puede caminar hoy entre la carretera abandonada y los edificios sepultados. El lago es un balneario termal y acogió la cumbre del G8 de 2008.

Lo más destacado

Vale la pena recorrer el sendero del cráter de Nishiyama por la zona de la erupción de 2000: asfalto partido, un jardín de infancia anegado, vapor que sigue saliendo. El teleférico del Usu da el cráter y el lago en una sola vista. Desde una barca en el lago se lanzan fuegos artificiales todas las noches, de finales de abril a finales de octubre.