Resumen
El bosque de la montaña está protegido desde 1921 y hoy es monumento natural, y por eso una masa primaria de frondosas queda a distancia de tranvía de una ciudad de dos millones. El mirador se rehizo en 2011 con restaurante y planetario. La vista nocturna desde aquí se promociona como una de las tres grandes vistas nocturnas de Japón, junto a Nagasaki y Kobe, una designación de 2015 que se toma más en serio de lo que parece.
Lo más destacado
Conviene tomar el tranvía hasta Ropeway Iriguchi y la lanzadera gratuita hasta la base; el trayecto entero desde Susukino es de media hora. Vale la pena subir antes de la puesta de sol y quedarse a las luces, que es cuando la retícula se vuelve legible. En invierno la cima está varios grados más fría que la ciudad y el viento no encuentra nada que lo frene.