Inicio › Hogar y cocina › Cocina y mesa › Repostería › Cestos de fermentación Cómo usar un banneton Publicado: 19 de agosto de 2026 · Actualizado: 19 de agosto de 2026
Enharina el banneton con generosidad, mejor con harina de arroz, que es la que menos se pega, coloca dentro la masa formada con la costura hacia arriba y déjala fermentar hasta que haya subido, y vuélcala después sobre papel de hornear o sobre una pala para hornearla. El cesto enharinado sostiene la forma de la masa húmeda durante la última fermentación y deja en la corteza la espiral clásica.
Recomendado Enharinarlo bien con harina de arroz, fermentar la masa con la costura arriba, y volcarla sobre una pala para marcarla — Un banneton sostiene una masa floja y de alta hidratación durante su última fermentación para que no se extienda en un charco, y todo el truco está en evitar que esa masa pegajosa se quede pegada al cesto. Enharina el interior con generosidad antes de cada uso, mejor con harina de arroz o con una mezcla de arroz y trigo, porque no se absorbe dentro de la masa, y frótala entre las espirales si el cesto es de caña. Forma la hogaza con buena tensión superficial y colócala con la costura, que es la parte pellizcada de abajo, hacia arriba, de modo que la cara lisa quede contra el cesto. Tápala y déjala fermentar a temperatura ambiente, o retárdala toda la noche en el refrigerador, hasta que haya subido y vuelva despacio al presionarla con suavidad. Para hornearla, dale la vuelta al cesto sobre una hoja de papel de hornear o sobre una pala para que la hogaza caiga con la cara lisa hacia arriba y la costura debajo, y márcala entonces antes de hornear, ya que una olla de hierro fundido o una piedra precalentadas dan la mejor subida. Un banneton nuevo se cura pulverizando agua y enharinándolo una vez antes del primer uso, y después no se lava: se sacude la harina, se cepilla y se deja secar del todo al aire para que nunca crie moho.