Para una base crujiente, recalienta la pizza en una sartén seca a fuego medio-bajo un par de minutos y añade al final unas gotas de agua y la tapa para fundir el queso; un horno fuerte sobre una piedra precalentada o una freidora de aire funcionan igual de bien. Sáltate el microondas salvo que tengas prisa, porque calienta rápido pero deja la corteza blanda y gomosa.
Método
Cómo
Resultado
Sartén
Medio-bajo 2-3 min, chorrito de agua y tapa al final
Base crujiente y queso fundido: lo mejor al fuego
Horno
Piedra o bandeja precalentadas a 190 °C, unos 8-10 min