Resumen

Las tablas son el mecanismo: dos tablas verticales por la espalda y normalmente otras dos por delante se abren cuando los brazos suben, y dan a los hombros varios centímetros de movimiento que una chaqueta ajustada no tiene. Un cinturón del mismo paño, cosido o pasado por trabillas, sujeta el vuelo en la cintura. Se hace en tweed grueso con grandes bolsillos de parche, cortada a la cadera, y se lleva con bombachos para cazar y con pantalón corriente el resto del tiempo.

Cómo se lleva

Se pone sobre un chaleco y una camisa y se abotona alta, con el cinturón abrochado el último y las tablas libres para trabajar. Los bolsillos llevan cartuchos, y por eso son de parche y con cartera y no de sesgo. Para cazar va con bombachos, medias largas y botas; para ir en bicicleta o caminar —que es donde la mayoría de los victorianos se la encontró— va con lo que quien la lleva tenga puesto, y ahí es donde empieza la chaqueta deportiva moderna.

Historia

El nombre suele vincularse a Norfolk, y a la finca del duque de Norfolk o a las partidas de caza que se hacían en ella, pero la conexión no está documentada y la chaqueta se data mejor de lo que se explica: aparece en la década de 1860, se extiende a lo largo de la de 1880 con el deporte de campo y el ciclismo, y hacia 1900 es ropa de ocio habitual en Gran Bretaña, en Europa y en América. Su forma plisada y ceñida sobrevive en los abrigos de caza de estilo Norfolk y, aflojada y sin cinturón, en la chaqueta deportiva.