Resumen
La corte Han había graduado el vestido por rango hasta el color de la cinta del sello, y el hundimiento de los Han se llevó la aplicación de esas reglas dejando las formas en su sitio. La túnica sigue siendo la tradición del shenyi —una prenda larga envuelta al cuerpo y ceñida, con el panel derecho por debajo— y la diferencia entre un general, un gobernador y un letrado retirado está sobre todo en el tejido, en el ancho de manga y en lo que se pone en la cabeza. Los ladrillos pintados de las tumbas y las figurillas de los enterramientos de Wei y de Wu muestran la misma silueta en hombres de posición muy distinta.
Cómo se lleva
La túnica cruza a la derecha sobre el pecho y la sostiene una faja a la cintura, así que nada se abrocha y todo depende del cinturón. Las mangas anchas cuelgan bastante por debajo de la mano y hay que recogerlas para hacer cualquier cosa, que es exactamente su sentido en un hombre que no trabaja con las manos; los soldados y los jornaleros llevan la misma túnica cortada estrecha, o una chaquetilla corta y pantalones. El pelo se recoge en un moño y se cubre: con un gorro lacado quien está en el cargo, con un simple paño quien quiere dejar claro que no lo está.
Historia
El período importa menos por lo que inventó que por lo que aflojó. El gorro de oficio perdió su monopolio ante el pañuelo, la manga ancha se volvió una declaración y no un uniforme, y las restauraciones suntuarias de la propia corte Wei se promulgaron una y otra vez y una y otra vez se ignoraron. Cuando los Jin reunificaron el país, el guardarropa que heredaron era reconociblemente han, y las costumbres que lo rodeaban no lo eran.