Resumen

Egipto pasó este período dividido entre un reino tebano en el sur y los hicsos, gobernantes de origen próximo-oriental, en el Delta, y la división se nota en el vestido sobre todo como una cuestión de tecnología y no de estilo. La convención del lino egipcio se mantuvo; lo que cambió fue cómo podía hacerse la tela.

Prendas y estilo principales

El guardarropa sigue siendo reconociblemente del Imperio Medio: el shendyt de lino para los hombres, la vaina estrecha para las mujeres, collares de cuentas y pelucas sencillas. La llegada importante es el telar vertical de dos plegadores, que sustituyó al telar horizontal de suelo que Egipto había usado durante milenios. Un telar vertical teje tela más ancha y más deprisa, y es la condición previa de las prendas voluminosas y elaboradamente plisadas del Imperio Nuevo que vienen después; sin él, el vestido del período siguiente no habría sido posible.

A los hicsos se les atribuye en general haberlo traído, junto con el caballo y el carro, el arco compuesto y un nuevo trabajo del bronce. Esa atribución es razonable, pero conviene enunciarla con cuidado: a los hicsos se los conoce en buena parte por relatos egipcios posteriores escritos por quienes los expulsaron, y la arqueología de Avaris muestra una población levantina asentada y no la invasión que esos relatos describen.

Transición

La reconquista tebana reunificó Egipto bajo el Imperio Nuevo, que tomó el telar nuevo y lo dedicó al lino plisado más fino que Egipto haya producido.