Resumen

Los mamelucos eran una clase dirigente de soldados esclavos y no una dinastía hereditaria, así que el rango tenía que verse en lugar de heredarse, y el vestido cargaba con todo el sistema. El Cairo, bajo ellos, era además una de las grandes ciudades textiles del mundo, de modo que los medios estaban abundantemente a mano.

Prendas y estilo principales

La élite militar llevaba el qaba, un abrigo largo y ajustado, y caftanes de seda y de algodón fino, ceñidos, con tocados que cambiaban según el cargo y la época: el sharbush ribeteado de piel de los primeros emires y, más tarde, la takhfifa y otras formas de turbante cuyo enrollado y cuya tela marcaban a quien las llevaba.

La invención mameluca característica es heráldica. Los blasones se asignaban por cargo y se exhibían en la ropa, en las armas, en los edificios y en la metalistería: una copa para el copero, dos mazas de polo cruzadas para el maestro de polo, un estuche de cálamos para el secretario. Es un sistema de rango visual con pocos paralelos fuera de la heráldica europea, y hace que los objetos mamelucos sean insólitamente fáciles de atribuir.

Las túnicas de honor funcionaban aquí como en el resto del mundo islámico: el sultán investía a un oficial vistiéndolo, y la inscripción de tiraz llevaba el nombre del soberano sobre la tela. El vestido imponía además el estatus legal hacia abajo: a los súbditos cristianos y judíos se les exigió periódicamente llevar turbantes de colores distintivos, de modo que lo que un hombre llevaba en la cabeza enunciaba su posición ante la ley.

Transición

La conquista otomana de 1517 trajo a Egipto las modas cortesanas de Estambul y su propia jerarquía de tocados, y las formas mamelucas persistieron por debajo de la nueva capa dirigente en lugar de desaparecer.