Qué ocurrió
A las 11:58 del 1 de septiembre de 1923, un terremoto de magnitud 7,9 con origen en la bahía de Sagami golpeó la llanura de Kanto. Tokio y Yokohama quedaron devastadas sobre todo por el fuego; en el solar de un antiguo depósito de ropa del ejército, en Honjo, una tormenta de fuego mató a decenas de miles de personas en un solo lugar. Los muertos y desaparecidos sumaron unos 105.000.
En medio de rumores falsos, turbas —y en algunos casos las autoridades— mataron a miles de coreanos, y también a chinos y a japoneses a los que se confundió con coreanos.
Antecedentes
El terremoto llegó a la hora de comer, cuando las llamas de los fogones ardían por toda la ciudad, y unos vientos del borde de un tifón empujaron los incendios.
Consecuencias
Se declaró la ley marcial, y Goto Shinpei dirigió una reconstrucción ambiciosa que rehízo Tokio. La catástrofe pasó a ser un cimiento de la planificación moderna ante desastres en Japón —el 1 de septiembre es hoy el Día de la Prevención de Desastres— y un recordatorio duradero de cómo una catástrofe puede desatar la violencia contra las minorías.