Resumen
El nombre viene de Yannat al-Arifa, el jardín del arquitecto o del que sabe, y la clave del lugar es el riego: el agua llega del Darro por un acueducto construido para ello, y cada terraza, alberca y surtidor es un uso de ese mismo caudal. Los chorros en arco del patio largo son un añadido del siglo XIX; la acequia y los parterres que hay debajo son originales. Bajo el palacio, la finca sigue cultivando hortalizas y fruta como siempre.
Lo más destacado
Si el turno nazarí es más tarde, conviene entrar primero al Generalife: los jardines están incluidos en cualquier entrada y es cuando menos gente hay. El camino entre este y la Alhambra cruza el barranco y son quince minutos. En verano el teatro al aire libre de los jardines acoge el festival de música y danza de Granada.