Resumen
El barrio creció desde el siglo XVI, cuando gitanos, moriscos y pobres se instalaron extramuros, y la zambra —una forma flamenca de origen nupcial que se baila en fila a lo largo de la sala alargada de una cueva— pertenece específicamente a esta colina. Las inundaciones de 1963 destruyeron muchas cuevas y vaciaron el barrio; algunas se han rehabilitado como viviendas y otras como locales. El museo Cuevas del Sacromonte muestra cómo estaba distribuida de verdad una vivienda excavada.
Lo más destacado
Conviene reservar una zambra en una cueva que anuncie el nombre de sus artistas y no en una que venda paquete con autobús; la diferencia se oye. El museo queda a quince minutos a pie más allá de las últimas casas y explica el barrio mejor que cualquier espectáculo. Bajar de noche por el camino principal no tiene problema; por los senderos de arriba, no es aconsejable.