Resumen
Carlos V quería un mausoleo para sus abuelos en la ciudad que completó la Reconquista, y Diego de Siloé convirtió el proyecto gótico de Enrique Egas en uno renacentista después de 1528: los pilares son góticos de sección y clásicos de vestidura. La Capilla Real, terminada antes, guarda los sepulcros de los Reyes Católicos, de su hija Juana y del marido de esta, con los ataúdes de plomo a la vista en la cripta bajo las estatuas yacentes de mármol. La rotonda de la catedral se diseñó para verse desde el altar mayor como iglesia funeraria.
Lo más destacado
La Capilla Real tiene entrada aparte y es la más conmovedora de las dos: la escultura es de Fancelli y Ordóñez y la cripta de abajo son simples cajas de plomo. En la catedral conviene mirar hacia arriba, por la altura de la nave frente a la oscuridad de las laterales. Ambas están en plena zona de tiendas, así que caben en cualquier tarde.