Usa un recipiente pesado enjuagado antes con agua fría, calienta la leche a fuego medio-bajo removiendo y rascando el fondo sin parar, y retírala en cuanto humee con burbujitas en el borde —alrededor de 82 °C— en vez de dejar que hierva. La leche se agarra al fondo y se sale en segundos, así que el calor suave y no irte son lo que evita que se queme.
Paso
Qué hacer
Por qué
Recipiente
De fondo grueso, enjuagado antes con agua fría
Calor uniforme; la película evita que la leche se agarre
Calor
Medio-bajo, nunca alto
El calor alto la quema y la desborda enseguida
Remover
Remover y rascar el fondo todo el rato
Evita que proteínas y azúcares se peguen y se quemen
Parar
Al vapor y las burbujas del borde (unos 82 °C), no al hervor