Inicio › Hogar y cocina › Cocina y mesa › Ollas y sartenes › Sartenes hondas Cómo desglasar una sartén Publicado: 19 de agosto de 2026 · Actualizado: 19 de agosto de 2026
Después de sellar carne o verduras, tira el exceso de grasa, echa un chorro de líquido a la sartén caliente y raspa los trocitos tostados pegados al fondo mientras se disuelven en el líquido. Esos trocitos —el fondo tostado— son sabor concentrado, y desglasar los convierte en la base de una salsa rápida de sartén.
Recomendado Añadir líquido a la sartén caliente, raspar el fondo tostado y reducirlo hasta convertirlo en salsa — Cuando sellas comida, en la sartén queda pegado un residuo tostado y sabroso llamado fondo; desglasar lo levanta con líquido para que se convierta en sabor dentro de una salsa en vez de quemarse o irse por el desagüe. Primero saca la comida ya hecha y tira casi toda la grasa, dejando los trocitos tostados. Con la sartén todavía caliente a fuego medio, echa un chorro de líquido —vino, caldo o incluso agua, más algo de cítrico o vinagre para dar chispa— y burbujeará con fuerza. Raspa el fondo enseguida con una cuchara o espátula de madera; el vapor y el movimiento aflojan el fondo para que se disuelva y dé color al líquido. Déjalo hervir suave y reducir alrededor de la mitad para concentrar el sabor, y después remata la salsa como quieras: una nuez de mantequilla para dar brillo, crema de leche, mostaza o hierbas. Si usas vino u otro alcohol, déjalo cocer un minuto o dos para que pierda el filo crudo. Desglasa cuando el fondo esté tostado y aromático, no negro: el fondo quemado amarga, así que mantén el sellado fuerte pero vigílalo. Una sartén de acero inoxidable o de hierro fundido crea el mejor fondo; el antiadherente apenas tuesta, así que deja poco que desglasar.